La peculiaridad de esos órganos que generalmente poseemos los seres vivos en la cabeza o al menos los seres humanos es que pueden desnudar todo sin quitar una sola prenda.
Observando la dilatación de las pupilas es posible incluso descubrir si alguien miente.
Basta que mires al otro para que sepas quién es, sus ojos hablan por sí solos.
Mirar tampoco es sencillo, es un arte y como tal se debe cultivar.
Algunas personas han olvidado el poder de sus órganos, viviendo absortos en sus pensamientos no miran al otro, más que a sí mismos. Hay cómo una clase de contagio narcisista.
También si te sientes mirado, tú comportamiento cambia, cómo si algo en ti se alterará, ya sea para incomodarte o por el contrario motivarte.
Las personas solemos aprender sí visualizamos con mayor facilidad.
Quizá nos llevaríamos mejor con el otro si volteáramos, le miráramos y lo reconociéramos, y a la vez percibiéramos nuestro propio reflejo a través de esos otros ojos.
Qué bonito! :)
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