viernes, 14 de marzo de 2014


Sueño


Llega así, justo así, de repente, sin que nadie lo invite  y varias veces importunando.

Sólo vas sintiendo como domina tu ser, te contrae, te recubre, te languidece.

Se va adueñando poco a poco de ti hasta llegar a su principal objetivo: los ojos. 

De repente olvidas hasta quien eres, sí,pierdas la noción de ti, de los otros, y lo único a lo que aspiras es a sumirte en un viaje profundo.

En ese proceso nada puedes controlar, sólo dejas que la marea fluya sobre ti, te relajas, te destensas y te vas.

Es algo universal, lo experimentamos prácticamente todos los seres vivos.

¿Por qué dormir? Más allá de que es algo necesario para sobrevivir, ¿Por qué dormir? ¿Por qué trasladarnos a esos mundos imaginados?

Tal vez el sueño es la experiencia socialista más palpable que haya, no conoce de categoría; más tarde o más temprano nos llega a todos, de diferente manera pero sustancialmente igual.

Dormimos porque necesitamos esos mundos para afrontar el vivir y crear aunque sea en sueños un socialismo posible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario