Sueño
Llega así, justo así, de repente, sin que nadie lo invite y varias veces importunando.
Sólo vas sintiendo como domina tu ser, te contrae, te recubre, te languidece.
Se va adueñando poco a poco de ti hasta llegar a su principal objetivo: los ojos.
De repente olvidas hasta quien eres, sí,pierdas la noción de ti, de los otros, y lo único a lo que aspiras es a sumirte en un viaje profundo.
En ese proceso nada puedes controlar, sólo dejas que la marea fluya sobre ti, te relajas, te destensas y te vas.
Es algo universal, lo experimentamos prácticamente todos los seres vivos.
¿Por qué dormir? Más allá de que es algo necesario para sobrevivir, ¿Por qué dormir? ¿Por qué trasladarnos a esos mundos imaginados?
Tal vez el sueño es la experiencia socialista más palpable que haya, no conoce de categoría; más tarde o más temprano nos llega a todos, de diferente manera pero sustancialmente igual.
Dormimos porque necesitamos esos mundos para afrontar el vivir y crear aunque sea en sueños un socialismo posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario