Negociaciones
Hay negociaciones sencillas, como la que hacemos con cualquier vendedor
para regatear el precio, con los profesores para flexibilizar los criterios de
evaluación o con los amigos para acordar una salida, etc. Son sencillas no
porque el arte de la corporalidad y la palabra sea fácil de manejar, sino porque al fracasar no pasa de que el
vendedor no te rebaje ni un centavo, que los rigurosos lineamientos del
profesor te propicien mala nota o que tus amigos se vean en un horario que no
te queda.
Sin embargo, hay negociaciones nada sencillas por la trascendencia y
repercusión que tienen en la sociedad. Decir una palabra o no hacerlo puede
desembocar en una catástrofe mundial. A este tipo de negociaciones pertenece la
que se lleva a cabo entre los Estados y especialmente en lo referente a las armas nucleares o energía nuclear.
Miriam, gracias por siempre ser constante en tus entradas.
ResponderEliminarQue tu próxima meta sea seguir escribiendo así pero tu tesis. :D
Felices vacacions tesistas ¡Éxito!
Espero nos veamos en Seminario II.