viernes, 9 de mayo de 2014


Pablo Picasso y el cubismo


Si en el camino de la ciencia se trata de ser objetivo, en el arte el subjetivismo es innegable, desde el espectador que la contempla hasta el que la crea. 

El contexto político y social en el que se ve inmerso cualquier artista influye en su creación. El pintor Pablo Picasso es ejemplo de la transmutación que sufre todo ser humano, es decir, el cambio en las percepciones, emociones, expresiones, conocimientos, etc. Sus obras están cargadas de ese sentimentalismo irredimible que anida en el ser.

José Ruiz y Blasco (padre de Picasso) intentó ser pintor en algún momento de su vida pero no tuvo talento. Todo lo contrario sucedió con su pequeño que desde temprana edad mostró magnifica habilidad con los pinceles, quien no sólo pintó, sino que inauguró junto con Georges Braque y José Victoriano González ("Juan Gris") un nuevo movimiento artístico, es decir, el cubismo, en el albor del siglo XX. 

El cubismo destruye la estructura renacentista que se centra en una figura principal, proponiendo en su lugar una simultaneidad de visiones, abstracciones fragmentadas, empleando el uso de figuras geométricas como círculos, rectángulos, cuadros, etc. 

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