Narcotráfico
En el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa se llevó a cabo una “guerra" contra el crimen organizado, cuyo saldo
fue la muerte de miles de personas, tanto mexicanos como migrantes.
Una guerra absurda plagada de incongruencias que en principio no debió
llamarse así. En una guerra el enemigo está claramente delimitado, se sabe
contra quién se va a luchar, hay dos fuerzas opuestas que se enfrentan.
Los políticos,
militares y policías de quienes se supondría fueran los guardianes de la
justicia, están coludidos con los cárteles a quienes dicen combatir, de ahí el
término acuñado de narco-política.
Si el gobierno tiene
que combatir contra alguien, es en principio contra sí mismo, se calcula que nueve de cada diez
policías son corruptos.
Para combatir realmente al narcotráfico, se tiene que impulsar
políticas públicas que disminuyan el consumo de narcóticos en México y en Estados Unidos. Si la demanda disminuyese, en consecuencia la
oferta también lo haría.
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