viernes, 4 de abril de 2014

Vida, dramatismo y muerte ... Vicent van Gogh

La vida nunca está exenta de dramatismo. Existe la vida y la muerte, la seguridad y el miedo, la belleza y la fealdad. Esa serie de categorías parecieran ser yuxtapuestas, sin embargo una no puede ser sin la otra, así que más bien son complementarias. ¿Qué significado tendría la vida si no se pereciera en algún momento?

La vida del pintor Vicent Willem van Gogh (1853-1890) es muestra de esa complementariedad de emociones yuxtapuestas, él padecía epilepsia que en cierto sentido lo hizo enloquecer, pero al mismo tiempo, en esos momentos sombríos, de dolor y agonía salió a relucir lo mejor de su pintura. Siempre anhelo mostrar sus obras en una galería y que éstas obtuviesen reconocimiento, lo que logró después de su muerte (a la edad de treinta y seis años se disparo en el pecho). 

Pero en el trasfondo de la melancolía de van Gogh siempre tuvo un ángel de la guarda, su hermano Theo, quien le prestaba dinero, intentaba vender sus obras, quien a su lado o en la lejanía lo escuchaba y alentaba, quien se preocupaba por sus crisis y quien lo acompaño en la tumba (en menos de un año de la muerte de van Gogh, Theo falleció a causa de una enfermedad).

1 comentario:

  1. Hola Miriam,
    lamento informarte que no podré contar tu entrada porque tienes más de 3 errores, entre signos de puntuación y acentos (en tus verbos en pasado).

    Te invito a que vuelvas a leer tu entrada y revises qué palabras y qué signos son a los que me refiero.

    Ten un buen inicio de semana.

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